Carlos Barbero Cuesta

Carlos Barbero Cuesta

domingo, 16 de diciembre de 2012

Seguiremos pedaleando asi que respetarnos



Hoy vuelve a ser un día negro en esta forma de vida que tanto nos gusta a pesar de los disgustos que nos da. Esa forma de vida que nos hace ser o por lo menos sentirnos diferentes al resto, más testarudos, más sacrificados con nosotros mismos y con la satisfacción de sentirnos realizados… Cada uno tenemos nuestra forma de vivir este maravilloso deporte ya sean globeros disfrutando de los domingos, chavalillos jugando con la bicicleta o profesionales ganándose la vida con esto. Pero la pega es que hay un denominador común que influye a todo aquel que quiere sentirse libre con las dos ruedas. Ese denominador que no distingue de edades, clases sociales o géneros son los accidentes a los que estamos expuestos. Esta forma de vida que en ocasiones acaba con la vida.....
Cualquiera puede tener la confianza en sí mismo de que hace las cosas bien, circula correctamente, señalizando maniobras o parando en los semáforos y es que toda prevención es poca. Pero aquí viene lo malo que cuando no dependes de ti mismo sino que dependes de miles de desconocidos que pasan cerca de ti cada día, por muchas precauciones que tomes, aunque no nos guste, estamos a su merced, somos totalmente dependientes de esos extraños. Una distracción con el móvil, una copa de más, algo de sueño o simplemente las malditas prisas pueden en un solo segundo llevar al traste muchas vidas. Porque no es solo la vida que se queda en la carretera, esa vida tiene unos padres, hijos, amigos, parejas que se quedan aquí sufriendo por aquel fatídico instante maldito.
Y me da pena, rabia, impotencia porque sé que la mayoría de accidentes pueden ser evitados, lo que hace falta es endurecer penas y enriquecer la educación vial para concienciar a la sociedad del respeto hacia los demás y en este caso en especial a los ciclistas.
Mañana yo volveré a ir a entrenar y al salir por la puerta de casa diré “Hasta luego” como siempre hago y durante mi entrenamiento estaré pensando en mis pulsaciones, mis wattios y tendré la cabeza en eso y otras cosas, pero estoy casi seguro que mi familia durante todo lo que dure mi entreno se les pasará más de una vez por la cabeza el saber si estoy bien o no. Cada minuto que me retrase serán como horas de angustia para ellos y estos pensamientos pueden parecer exagerados pero es que viendo los hechos que han pasado últimamente, yo me pongo en su lugar y también me pasaría.
POR FAVOR RESPETO AL CICLISTA.

1 comentario:

  1. Me quedo principalmente con esta frase "Porque no es solo la vida que se queda en la carretera, esa vida tiene unos padres, hijos, amigos, parejas que se quedan aquí sufriendo por aquel fatídico instante maldito"
    #RespetoAlCiclista

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